Una bodega que aprendió a contar su propia historia.
Bodega Contra Corriente
Patagonia, Argentina.
De la formación a la exportación.
En plena pandemia, la bodega necesitaba consolidarse en el mercado nacional e iniciar su expansión internacional. Hacía falta un plan integral que fuera más allá del producto: ordenar la operación por dentro, definir cómo se vivía la marca desde afuera y construir una identidad que sostuviera todo lo demás.
Qué hicimos
Ordenamos los sistemas internos de la bodega, dándole una base operativa sólida sobre la cual crecer
Desarrollamos la experiencia de usuario en el mercado nacional, para acercar la bodega y sus vinos a todo el país
Armamos una estrategia de comunicación para impulsar la visibilidad de la marca, con presencia en medios especializados como Decanter, Condé Nast, La Nación y Clarín
Gestionamos la primera exportación al mercado estadounidense, llevando esa misma propuesta fuera de Argentina
Diseñamos y documentamos tres experiencias enoturísticas diferenciadas, pensando la visita a la bodega como una extensión más de su hospitalidad — no solo un lugar donde se vende vino, sino donde se recibe con la misma coherencia que en una sala
Resultado
Una bodega con una operación ordenada, una identidad clara y una experiencia coherente en cada punto de contacto — desde la primera copa servida en la visita guiada hasta la góndola en Estados Unidos.